miércoles, 30 de julio de 2014

Nos merecemos algún adiós

No verte
y entonces poder no tocarte
no inventar los versos
esos que no escribiste
esos que cantaste
no verte para no tenerte
para no necesitar
que seas mío
como si te pudiera comprar
como si te quisiera comprar
con un anillo, con una sonrisa
con un poema de amor
es lo único que sé
y lo único que puedo
aceptame este útimo
que prometo
dejar huérfanos a los demás.
No verte y así
no interpretar tu mediasonrisa
tus ojos grandes admirados
ante el que quizás sea
mi poema del adiós
adiós porque hace frío
y no queda nada en la estación
adiós porque los colectivos pasan
pero ninguno frena
pero ninguna me lleva
pero nada te llena
adiós porque sino se me mueren las promesas
adiós porque ya te di
todo lo que soy.

lunes, 12 de mayo de 2014

No me sueltes

Por amor, por locura
y por familia

por eso se me aprieta el alma
y la garganta,

y porque si no nos tenemos
entonces, en serio, mi amor, 
se me escapa la sonrisa 
y se me muere para siempre el amor

Por favor no me dejes morir
yo quería un poco más
absorber un poco más de sol
abrazar un poco más el tiempo
besarte mucho más a vos

Voy a morder tus lunas
y estar siempre esperando
el amanecer o la lluvia
abrazada a tus labios

Necesito agarrar esas manos
no soltarme de ellas
colgarme de tus manos
para que me sostengas siempre

Porque con vos
siempre, es realidad
dura tanto como el sol
vive tanto como vos

No me sueltes
no me sueltes
no me sueltes.

martes, 22 de abril de 2014

Vos


El borde de tus orejas, los dos lunares que allí me esperan, 
el espacio sin nombre entre los dedos de tus manos,
la manera en que se arruga la piel de tu frente,
el color (y el sabor) de tu boca,
la cicatriz en tu brazo,
tu voz entre las sábanas...

Vos cuando reís, cuando saltás,
cuando pensás, cuando dormís,
cuando bostezás, cuando cocinás,
cuando te bañás,
vos cuando me querés
y más aún, vos cuando me odiás.

martes, 1 de abril de 2014

El oleaje del presente

Qué hacemos sino
más que empujar el tiempo
- soplar agujas -
para sentir
que nunca llega
el momento
el miedo
que nunca llega
el terror 

qué hacemos sino
mi amor
más que abrazar
estos instantes
- este relajo de raíces -
para sentirnos
un poco
la piel
olernos otra vez

qué hacemos sino
evitar olvidarnos
sin olvidar evitarnos
y repartir
las cartas
- a ciegas -
esperar con ansias
que al fin
sea un empate

domingo, 30 de marzo de 2014

Espejo

Te miro sin mirarte
no veo en tus ojos
realidad
ni pasado
ni tiempo
te miro sin querer
sin quererte
sin reconocerte

te rompo toda
te hago sangrar
te odio
te tengo tanto miedo
que no puedo respirar
de este lado
del espejo
no puedo darme vuelta
no puedo dejar tu mirada
no puedo abandonar

te cambié la ropa
el pelo
las pupilas
te cambié hasta la voz
y el canto
las letras y los días
el amor y tus dioses
¿pero cómo vivir
con lo que fuiste?

y ahora el espejo
es cenizas
de cigarrillo
porro y lágrimas
ahora son astillas
que se clavan en mí
en mis manos
en mi amor
en mi dolor
en mi pasado
y en mi terror

no existe forma de amor
a mi alrededor
que no te mate
que no me ahorque
que no reviente esos ojos
que no me haga escupir
alguna otra verdad
sin sentido ya

lunes, 3 de febrero de 2014

Antes no era así

Antes no era así
todavía se escuchaba a Zappa
en los pasillos oscuros
de algún bar
los chicos
y algunos hombres
todavía tomaban colectivos
por una cerveza y un rato de cama
a las 3 de la mañana

Antes no era así
yo sacaba a bailar
o le arrancaba un beso
a quien quisiera
hoy no quiero
y ellos siguen insistiendo

Antes no era así
yo te seguía por las mesas
por los meses o entre las calles
y vos saciabas mi sed
sed de vos solo vos
sed de tu boca loca
boca ansiosa

Antes no era así
esta música de revolución
se entonaba junto a tu voz
y una improvisada guitarra
que seguía siempre
tu latido
que era el mío
y el de nuestra revolución

Antes no era así
vos transitabas mejor
nuestros excesos
mientras llovía
o bañaba aquel río
de agua y de tu escape o el mío
el río corría mejor entre mi pelo
mientras vos eras el rocío
entre las rocas
o los arboles

Antes no era así
antes estabas acá.

El amor ha muerto

Yo una vez fui creyente
casi por una década
creí fervientemente
en el poder del amor
creía porque podía verlo, claro
lo veía en ojos, en manos
en tiempos, en la espera
en besos adolescentes
y promesas eternas

Le escribí muchas veces al amor
lo describí y reescribí
lo odié y lo amé,
pero creía en él
hoy puedo decir;
mujeres enamoradas
y poetas empedernidos,
que lamentablemente
me usó como canal
el canal para dar
la noticia más triste
y más desoladora
de la humanidad

el amor ha muerto

y lo sé porque lo ví
ahogado en mis vómitos diarios
atragantado en mi garganta
aplastado y agonizando
sin salida y sin aire
en el tatuaje de un árbol
estacionado en mis párpados caídos
girando en una casa vacía
empecinado en volver las fotos realidad.

el amor ha muerto

es lo que sucede
y seguirá sucediendo por siempre
y lo digo porque lo veo
muriendo un poco más cada día
entre cartas que no llegan
y el amor que se retuerce
entre sexo de cotillón
y el amor que no respira

todo lo que el amor
les dió a ellos
todo lo que podría haber sucedido
si no fueran ella y él,
y el amor se autoflagela
y se esconde en mi almohada
con gusto amargo
y allí muere
noche tras noche
bajo mis pesadillas

el amor ha muerto

y me pregunto si será mi culpa
o la de la humanidad
si será aquella noche
o esa tarde de sol
y grito en la ventana
quien es el culpable
pero sólo oigo mi eco
y algún reproche
que se acerca y se abraza
al amor ya maloliente
al amor que no late
y se vuelve azul
y ahora es gris

es lo que sucede
y seguirá sucediendo por siempre
el amor ha muerto.

Insomnio



Transité las calles como un fantasma
no sé si alguien me miró,
en realidad,
pero yo no pude mirar nada
ni a nadie
ni siquiera al cruzar la calle
o la vía,
no pude.

Entré al edificio
en modo zig zag
crucé personas que no entendí
o no ví, o no me vieron
abrí la puerta del departamento
solté el bolso
que me pesaba en el hombro
hacía horas
o desde siempre,

cerré la puerta
con el peso de mi cuerpo

y caí, al fin.

Mi alma pegada al piso
mis rulos transformados
en alfombra
todo mi cuerpo al fin
desparramado por el piso

Y mi perro llora
aulla
me lame una oreja
mientras llora
y se queja
un rato,
hasta que él también se cansa
-quizás de existir-
y se echa a mi lado

al fin el piso
al fin mi semblante oscuro
al fin mi yo entero,
sin juntar los pedazos,
tan solo echado
como un perro cansado
y duermo

no como hace días
pero ahora duermo
y es lo único que importa.