viernes, 28 de junio de 2013

Luchar

Hay personas que escriben
palabras, poesías, noticias
que te hacen volar
posar tu mente en otra libertad

Hay personas que pintan
colores que no existen
colores con olor a amor
a tiempo, sueños y dolor
de otros tiempos, de otras pieles
de otras lenguas, de otro sudor

Hay personas que luchan
cada momento de su vida
cada escenario es campo de batalla
y todas son ganadas
porque perder es aprender
y ganar es solo el destino final


Hay personas, como vos
como él, como aquellas,
que dedican su vida
que entierran su muerte por la lucha
y que necesitan solo dos cosas:
constancia y conciencia.


Lo demás es sólo luchar.

Como poder...

Puedo encerrarme en mi habitación
puedo no leer los diarios
puedo no escuchar música ni radio
puedo pasarme la vida escribiendo
puedo no formar parte de ningún Partido 
puedo no entender el porqué de muchas cosas
puedo creer que me las sé todas
puedo replegarme en mis depresiones
puedo acurrucarme con mis demonios
puedo no volver a besar a nadie en mi vida
puedo no volver a experimentar un embarazo
puedo jamás sentir un hombre junto a mi cuerpo
puedo renunciar para siempre a las mujeres
puedo hacer pis en un tarro durante años
puedo enfermarme de cualquier cosa y sobrevivir
puedo recorrer el mundo con cien pesos
puedo participar de orgías con cinco, seis, diez, mil
puedo matar a mi novio o a mi perro solo por placer
puedo masturbarme en el colectivo
puedo masticar tu odio y escupírtelo en la cara
puedo hacer lo que tenga ganas o
puedo hacer lo que me toca
pero lo único que no puedo
es dejar que mi corazón se tiña de otro color.

Ella


Tenía ese noséqué, ese quéséyo
y todas las incógnitas posibles,
aclaro que no solo por ser mujer 

-lo que ya le atribuía unos cuantos de estos-
 sino también
por tener lleno de bucles el cerebro. 


Pero caminando por Corrientes,
una noche como cualquiera
pero sin vueltas ni reproches,
buscando aquel libro olvidado de Bukowski,

el viento invernal hizo volar su pollera plato
o su plato-volador-pollera
y ya no quedaron más preguntas
flotando entre nosotras

ni quedaron más tiempos
atravesando nuestros pulsos.